Queridos hermanos y hermanas:

¡Bienvenidos a la WEB del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular de Sevilla!
Del 27 al 31 de octubre de 1999 tuvo lugar en Sevilla la celebración del I Congreso Internacional de Hermandades y Religiosidad Popular, a las puertas del Gran Jubileo del Año 2000. Han pasado 25 años, y, en vísperas de la celebración del Jubileo del Año 2025, nos disponemos a celebrar un nuevo Congreso Internacional que nos ayude a participar de un modo fructífero en el nuevo Jubileo, y que sirva para actualizar las enseñanzas y orientaciones sobre la Piedad Popular, respondiendo a los desafíos pastorales del momento presente.

San Juan Pablo II nos obsequió con la Carta apostólica Novo millennio ineunte al concluirse el gran Jubileo del año 2000. Se trata de un programa para la acción evangelizadora de la Iglesia en el nuevo milenio que comenzaba, invitando a remar mar adentro y a responder a los nuevos retos desde la confianza en Cristo y en la Iglesia. En diferentes ocasiones san Juan Pablo II había insistido en la importancia de la Piedad Popular y de las Hermandades en la tarea de la nueva evangelización, y, del mismo modo, el Papa Benedicto XVI se refirió en numerosas ocasiones al papel de la Piedad Popular en relación a la nueva evangelización.

En la última visita ad limina de los obispos españoles celebrada en enero de 2022, durante el encuentro con los obispos de Andalucía, Extremadura, Murcia e Islas Canarias, el Papa Francisco nos pidió expresamente estar cerca de las Hermandades y Cofradías reconociendo su aportación importantísima a vida de la Iglesia. Nos remitió a su Exhortación Apostólica Evangelii gaudium, y se refirió al número 48 de la Exhortación Apostólica Evangelii nuntiandi de san Pablo VI. El papa Francisco insiste en la necesidad de una nueva etapa evangelizadora impregnada de la alegría del Evangelio, con la participación de todos los miembros de la Iglesia.

Las Hermandades, según se recoge en sus reglas, tienen una triple finalidad: culto, formación y caridad. La llamada de los últimos Papas a impulsar una nueva evangelización nos ha hecho más conscientes de la necesidad de incorporar la participación activa en la misión evangelizadora de la Iglesia como una nueva dimensión. Si «la Iglesia existe para evangelizar», tal como señaló san Pablo VI, las Hermandades existen también para evangelizar, están llamadas a ser escuelas de vida cristiana, mensajeras de alegría y esperanza, auténticos hospitales de campaña. La dimensión evangelizadora es un elemento transversal que atraviesa las celebraciones, la formación, la caridad, las peregrinaciones, las procesiones y los cultos externos.

Damos gracias a Dios porque las Hermandades y Cofradías son agentes y ámbitos privilegiados de transmisión de la fe, porque actúan como verdaderos cauces de la Piedad Popular, y asumen como fines propios la evangelización de sus miembros, el fomento de una vida más perfecta de los mismos, la realización de actividades de apostolado, la promoción de obras de caridad, y la dinamización del orden temporal con espíritu cristiano. Son herederas de un rico legado de devoción y tradición recibido del pasado, y siguen siendo escuelas populares de fe vivida y talleres de santidad, manteniendo cada vez con más firmeza y convicción la eclesialidad y la misión evangelizadora.

 

+José Ángel Saiz Meneses
Arzobispo Metropolitano de Sevilla

+ José Ángel Saiz Meneses

Arzobispo Metropolitano de Sevilla

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